El panda rojo más popular de la Red ha cambiado de piel y ya va por la versión 3.5. Firefox era el navegador que faltaba por renovarse tras la llegada de Chrome 2, la renovación de Safari 4, la arriesgada apuesta de Opera 10 y el aterrizaje envuelto en ‘marketing’ de Internet Explorer 8.
‘Velocidad’ es la palabra clave de esta actualización. En Technologyzer ya han hecho una prueba y no tiene nada que envidiar a sus competidores: abre el JavaScript -probablemente el lenguaje más utilizado para programar aplicaciones web complejas, como Google Docs- 2.6 veces más rápido que la versión anterior gracias a su nuevo motor TraceMonkey. Sólo, y por poco, mejora sus cifras Google Chrome.

Firefox, que se había quedado atrás en varios aspectos respecto a sus competidores, ha resurgido con fuerza:
Cierto que son mejoras esperadas, pero no por eso poco importantes.
Pero quizás lo más interesante es que soporta nuevos estándares de programación y desarrollo web, como HTML5, que probablemente en poco tiempo revolucionarán la Red. Lenguajes que facilitarán el uso de aplicaciones web sin estar conectado, permitirán mejorar los gráficos e imágenes, averiguar dónde está el usuario o, lo más importante, mostrar audio y vídeo con estándares abiertos, sin necesidad de tener instalada la última versión de Flash.
Lo mejor es ver dos ejemplos: el sitio web experimental de DailyMotion y esta demostración con objetos que interactúan entre sí. Antes, claro, hay que instalar el nuevo navegador de Mozilla.
Cambios y mejoras que, con las correspondientes extensiones y proyectos como Weave, Electrolysis, Jetpack, Snowl, Ubiquity, Bespin o Prism, hacen de Firefox, al menos para mi gusto, el mejor navegador del mercado por mucho que sus competidores le superen en aspectos puntuales.
Hoy me quedo con lo bien que sienta echarse en la cama cuando uno anda reventao por un dia con una jornada demasiado larga.